Nutre diariamente y con inmenso AMOR lo que quieres que crezca

Abr 21

Nutre con amor lo que quieres que crezca…

¡Feliz viernes !

Aquí tu amigo Diego Repetto, y ayer te conte una historia movilizadora sobre el sostenerte en el camino de tus sueños, aunque parezca que nada suceda… tu te haces fuerte.

Hoy viernes, quiero seguir reflexionando y te comparto otra historia que acompaña al aprendizaje de ayer.

El unico objetivo de un infoempresario exitoso es...

Una historia zen…

En la cultura zen, hay un relato sobre el bambú japonés que crece de un modo muy particular, y que es una metáfora del trabajo necesario para cumplir un sueño.

La historia del crecimiento de bambú es una leyenda que cuentan los sabios:

“Hay algo muy singular que sucede con el bambú japonés y que nos enseña una importante lección. Cuando un cultivador planta una semilla de este árbol, el bambú no crece inmediatamente por más que se riegue y se abone todos los dias.

De hecho, el bambú japonés no sale a la superficie durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto pensaría que la semilla es infértil, pero sorprendentemente, luego de transcurridos estos siete años, el bambú crece más de treinta metros en solamente seis semanas.

¿Cuánto podríamos decir que tardó realmente en crecer el bambú?

¿Seis semanas? ¿O siete años y seis semanas?

Sería más correcto decir que tardó siete años y seis semanas. ¿Por qué?

Porque durante los primeros siete años el bambú se dedica a desarrollar y fortalecer sus raíces, las cuales van a ser las que luego de estos siete años pueda crecer tanto en solamente seis semanas.

Además, si en algún punto en esos primeros siete años dejamos de regarlo o cuidarlo, el bambú muere”.

¡Wow!

Este relato, que en la cultura zen y oriental ha sido transmitido de generación en generación, tiene más de una enseñanza.

Enseñanza #1: Le lo que se ve fácil, en realidad no siempre lo es. Cuando el bambú parece crecer treinta metros de un día para otro, en realidad ha estado preparándose siete años para eso.

Enseñanza #2: el cuento nos llama a reflexionar para conservar la paciencia y esperar con calma, porque los resultados del trabajo y de la espera llegan, y son asombrosos.

Enseñanza #3: un detalle importante es que la semilla, durante esos siete años que no crece, no es indiferente al amor que recibe: cuando no se cuida, el crecimiento de sus raíces se interrumpe y muere, y los años que lleva de preparación ya no sirven para nada. Pero cuando se le da amor y se la riega por siete años sin esperar nada, el tiempo nos regala el milagro de la vida.

En la vida cotidiana,muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo, pero que suceden muchas cosas… ¡Esto puede ser extremadamente frustrante!

En esos momentos -que todos tenemos-, recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que “en tanto no bajemos los brazos” ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo dentro nuestro…

¡Estamos creciendo, madurando!

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

Para concluir, todo lo que esta historia tiene para enseñarnos se puede resumir en una frase:

Tip Diario: “Nutre diariamente y con inmenso AMOR lo que quieres que crezca. Y si no consigues lo que aspiras, no desesperes,… quizás solo estés echando raíces”.

Te invito a que pienses en cuales son tus objetivos más ambiciosos, aquellos que siempre soñaste con lograr, y que evalúes las acciones que estás emprendiendo día a día. Y que pienses que si los resultados no se manifiestan inmediatamente es porque estás creando las “raíces” internas que van a permitir que este objetivo crezca y salga a la luz.

A mover el culo: No dejes de realizar al menos 3 acciones diarias que te acerquen a tu objetivo. Si no lo haces es como si dejaras de regar tu bambú. Si esto ocurre tu objetivo va a morir. Solamente a través de acciones vamos a llegar a lograr nuestra meta.

Espero que te sirva esta historia, y que persistas disciplinadamente en las 3 acciones diarios que te permitiran nutrir tus sueños.

¡Ve tras sus sueños!

Yo estoy aqui para ayudarte… ¡Buen fin de semana!

Exitos, tu amigo y coach

Diego Repetto - Bussines COach
Diego “Resultados Garantizados” Repetto
Te ayudo a obtener más clientes y más ventas…
Móvil / whatsapp: +54 9 362 4292126

P.D.: ¿Te gustaria recibir Tips diarios de Marketing con Resultados, Ventas y Desarrollo Personal en tu wasthapp?

Si te gustaria mandame un whatsapp haciendo click aquí

Espero tenerte en mi selecto grupo de personas que dia a dia aprender simples pero muy efectivas estrategias y tacticas de Marketing Con Resultados.

Web Analytics